El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el inicio de un operativo militar y logístico denominado «Proyecto Libertad», diseñado para escoltar y liberar a las embarcaciones comerciales que permanecen varadas en el Estrecho de Ormuz debido al bloqueo derivado del conflicto bélico entre Estados Unidos-Israel e Irán.
La iniciativa, que arranca formalmente este lunes 4 de mayo de 2026, contempla el despliegue de destructores, aeronaves y aproximadamente 15,000 efectivos estadounidenses para guiar a buques de naciones neutrales fuera de las zonas restringidas. Trump calificó la medida como un «gesto humanitario», argumentando que muchas tripulaciones enfrentan condiciones precarias y escasez de suministros básicos tras meses de parálisis en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por donde transita cerca del 20% del petróleo global. El mandatario advirtió que cualquier interferencia con este corredor de salida recibirá una «respuesta contundente», aunque aclaró que la misión no es permanente y los barcos escoltados no regresarán hasta que la zona sea considerada segura.
A pesar de la movilización militar, el presidente estadounidense destacó la existencia de canales diplomáticos abiertos, señalando que sus representantes mantienen «contactos muy positivos» con el gobierno iraní. Estas conversaciones ocurren en un momento de extrema tensión, tras el cierre del estrecho impuesto por Teherán el pasado 28 de febrero en respuesta a los ataques iniciales del conflicto. Mientras Trump busca proyectar una imagen de buena voluntad, las autoridades iraníes han respondido con cautela, revisando una propuesta de paz de 14 puntos que exige el levantamiento de sanciones y el fin del bloqueo naval estadounidense vigente desde abril.
El éxito del «Proyecto Libertad» será determinante para los mercados energéticos globales, que han sufrido una volatilidad sin precedentes desde la década de 1970. El inicio de esta operación coincide con un clima de incertidumbre internacional, donde aliados europeos y potencias regionales observan con atención si este movimiento facilitará un alivio parcial de las hostilidades o si, por el contrario, provocará una nueva escalada en el Golfo Pérsico ante las advertencias de los Guardianes de la Revolución sobre la presencia de fuerzas extranjeras en sus aguas territoriales.
