A pesar de la limpieza en las instalaciones, la falta de suministro hídrico dificultó las labores de aseo y mantenimiento de las sepulturas durante la tradicional conmemoración del Día de las Madres.
Miles de ciudadanos acudieron este domingo al cementerio municipal de Chilpancingo para honrar la memoria de sus familiares; sin embargo, se encontraron con la deficiencia del servicio de agua, un insumo fundamental para la colocación de flores y la limpieza de lápidas. Los visitantes señalaron que, aunque el recinto presentó una mejor organización y limpieza general en comparación con años anteriores, la ausencia de agua en las piletas y tomas principales obligó a muchos a cargar recipientes desde el exterior o limitar el arreglo de las tumbas.
El sector de los músicos locales también reportó una jornada con resultados menores a los esperados. Integrantes de agrupaciones de mariachi y tríos que acuden anualmente al panteón manifestaron que las contrataciones fueron escasas, atribuyendo la baja demanda a la situación económica actual y a la rápida rotación de los visitantes que, debido a las carencias de servicios en el lugar, permanecieron menos tiempo del habitual junto a los restos de sus seres queridos.
Las autoridades locales no emitieron un comunicado oficial sobre la interrupción del suministro de agua durante esta fecha de alta afluencia, mientras que los trabajadores del panteón se limitaron a orientar a los ciudadanos sobre los puntos de abastecimiento limitados. El operativo de seguridad y vialidad en las inmediaciones del camposanto se mantuvo activo sin reportar incidentes mayores, permitiendo el flujo constante de las familias guerrerenses que cumplieron con la tradición de visitar a sus madres fallecidas.
