Marcelo Ebrard rompió el silencio y negó categóricamente el uso indebido de recursos públicos para beneficiar a su hijo en el Reino Unido. El caso ha generado una fuerte polémica y un impacto emocional inmediato tras revelarse detalles sobre la estancia de su familiar en instalaciones oficiales en el extranjero.
¡Niega abuso de poder!
El político rechazó las acusaciones de corrupción y aseguró que no se utilizaron fondos del erario de forma ilegal para favorecer a su familia. Ante la presión mediática, Ebrard aclaró que la situación de su hijo no representa un ataque a la transparencia, buscando frenar las críticas que lo señalan por presuntas irregularidades administrativas graves.
La invitación de la embajadora
La defensa de Ebrard se centra en que la residencia de su hijo en una oficina gubernamental fue una situación excepcional pero justificada. Según sus declaraciones, esto ocurrió tras recibir una invitación directa de Josefa González-Blanco, quien fungía como embajadora en aquel momento, lo que permitió su permanencia en el inmueble oficial.
Alerta por uso de recursos
Este escándalo ha puesto el tema en el centro del debate público, generando una crisis de credibilidad sobre el manejo de las sedes diplomáticas mexicanas. Los ciudadanos y críticos exigen que se aclare si este tipo de invitaciones personales por parte de embajadores cumplen con la normativa y la ética que se espera de los funcionarios.
Actualmente, Marcelo Ebrard sostiene que no hubo ninguna falta y que la invitación de la entonces embajadora Josefa González-Blanco es la única razón de este hecho. El tema sigue bajo la lupa de la opinión pública mientras se espera una postura oficial definitiva que cierre esta polémica internacional.
